Gestionar soporte técnico TI en organizaciones con varias sedes exige controlar necesidades distintas sin comprometer la continuidad operativa. Los equipos requieren tiempos de respuesta definidos y procedimientos unificados que mantengan la disponibilidad del servicio. La dispersión geográfica incrementa la complejidad para asignar incidencias y validar resultados. Cada ubicación presenta demandas particulares que requieren seguimiento sistemático y decisiones basadas en prioridad y criticidad. Estandarizar procesos, definir rutas de atención y medir el desempeño reduce tiempos improductivos y evita intervenciones reactivas. A continuación, presentamos enfoques prácticos para fortalecer la gestión del soporte técnico TI.